Ruven Afanador

La Virgen de los sicarios
2002
Jóvenes talentos
2002

 

El ojo mágico de Ruven Afanador obtura sobre imágenes reconstruidas de realidades paralelas a la nuestra que habitan universos oníricos, logrando situarlas con decoro y maestría en sus fotografías.

Afanador, colombiano radicado en Nueva York, es reconocido internacionalmente como uno de los mejores fotógrafos de moda. En esta ocasión, nos acompañó con sus imágenes por las calles bogotanas durante los meses de marzo y abril del año 2002. Esta exposición se exhibió el mismo año en Medellín.

 

 
FRAGMENTOS DEL TEXTO: ENTRE EL CUERPO AUSENTE Y SU SATURACIÓN por Jaime Cerón
Entrada

El cuerpo y la fotografía han tenido encuentros en muchos lugares tanto en la historia del arte como en la de la comunicación en general, abarcando un espectro tan amplio que involucra los retratos personales, los documentos de carácter científico, las prácticas convencionalmente conectadas con las bellas artes, las ilustraciones de publicaciones seriadas e incluso la pornografía.
El arte contemporáneo a nuestro momento parecería haber cruzado su campo, entre otras cosas, con las formas comunicacionales señaladas anteriormente. Sin embargo aún cuando pueda orientarse en diversas direcciones, dependiendo de las posturas propias de cada artista, varios autores han señalado su dependencia de una condición fotográfica. Esta condición o fundamento podría entenderse como una salida necesaria a la asfixia producida por las convenciones estéticas, lo que se emparenta con la posibilidad de ubicar la significación y simbolización propias del arte en el mismo contexto en que habita el espectador.

Vestíbulo

Ruven Afanador ha centrado su atención en la imagen fotográfica con relación al cuerpo básicamente en un solo frente: el estudio. Ha utilizado la cámara para capturar retratos de sujetos visiblemente reconocibles y ha utilizado vestigios o rasgos concretos de cuerpos y rostros para traer a colación otra serie de asuntos que sobrepasan incluso la propia imagen del cuerpo. Sin embargo, las piezas fotográficas que él elabora parecerían aproximarse en diferentes sentidos a las preocupaciones que rondan la elección de la fotografía como medio por muchos de sus contemporáneos a la hora de aproximarse a las imágenes de artistas como David La Chapelle, Pierre & Gilles o Inez van Lamsweerde quienes, de hecho, se inmiscuyen en los mismos frentes de trabajo. Sin embargo sus planteamientos y posturas, se pueden cimentar históricamente en otro tipo de referentes. Artistas de gran relevancia han incorporado la imagen fotográfica a un terreno que no parecería ser muy natural a ella y es la puesta en cuestión del “estatus verdadero” de la realidad.

Sala de estar

Afanador presenta en Bogotá una serie de obras que, aunque se centran en la idea de la moda, abordan complejamente los problemas enunciados hasta este punto con relación a la imagen fotográfica. Sus trabajos son construcciones altamente sofisticadas que soportan en la materialidad, tanto de la escena como de la imagen, toda su significación. Además, sus personajes parecen seres cuya existencia está autodeterminada más allá de los órdenes genético, biológico o natural en general. En sus obras, el cuerpo se construye desde afuera, desde las situaciones que lo inscriben o lo determinan.
Muchas de sus piezas, incluso borran los rasgos habituales de reconocimiento o identificación del cuerpo, produciendo una condición que suele nombrarse dentro de la iconografía actual bajo la categoría de cuerpo ausente. Al observarse esta configuración de la arquitectura humana, notamos más fácilmente que la vida cultural ha suplantado, como contexto para nuestra existencia, a la esfera de la naturaleza, dejando un vacío en el lugar del cuerpo que viene a significarlo en ausencia. El cuerpo es en últimas un concepto altamente versátil, relativo y relacional.
Ruven Afanador es una especie de detective que registra, persigue y reconfigura sus huellas.

Jaime Cerón Bogotá, febrero 2002
 
 

Publicación

Ruven Afanador

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