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En "Al mismo tiempo, la fotografía, breve suma", Susan Sontag dice que esta es una manera de mirar moderna: se ve fragmentos, se ve la diversidad y la complejidad de lo real. Agrega que: "la fotografía –insuperable modalidad del viaje del turismo– es el principal medio moderno de ampliación del mundo" 1.
La calle que transitamos diariamente – a veces con placer o con miedo, a veces, por obligación o siguiendo la rutina –, es un escenario donde miles de personas, en Bogotá y en el mundo, se convierten en potenciales presas de miles de fotógrafos; una especie reconocida por la avidez de su mirada fijadora. Para esta especie, sea aficionada o profesional, mucho depende de la suerte. Se entrega a lo efímero en busca de lo memorable, entendiendo que en la calle, todo transcurre, todo está en tránsito, lo privado puede transformarse en público.
Esta FOTOMARATÓN –excelente iniciativa del FOTOMUSEO–, no es exactamente una carrera de la que depende una victoria (esto no es una crítica). Es más bien, un pequeño viaje en modalidad turística por la superficie de una ciudad que conocemos a través de diversas estrategias particulares. Las fotografías nos dan el atisbo de un rostro individual y colectivo, retratos y recorridos que, sumados, revelan un documento parcial ajustado a nuestras expectativas, una imagen válida, tiernamente artificial. La FOTOMARATÓN fija la vista en la cotidianidad y "descubre" aspectos más o menos pintorescos, extravagantes, divertidos.
En la FOTOMARATÓN no se encuentran fotografías de la crueldad o del horror –por fortuna–, pero esto no quiere decir que no existan. Y no hay que olvidar que bajo la superficie existen otros mundos oscuros, mundos de la anormalidad, marginados, clandestinos (de los que muchas veces da cuenta con crudeza la práctica del arte contemporáneo, mundos de los cuales habla siempre con lucidez Susan Sontag). Del recorrido de la FOTOMARATÓN escapamos a salvo: sólo pocas instantáneas dan cuenta de las tensiones que cruzan la ciudad y que le dan su forma, al mismo tiempo bella y monstruosa.
Las fotografías de la FOTOMARATÓN son inocentes, no mienten, ni perturban. Es "democrática" (para bien y para mal) y se encuentra más acá de las exigencias problemáticas de veracidad, objetividad y evidencia. Sería inútil pedírselas, aunque sí parece posible en una próxima edición "dirigir" las miradas hacia otros territorios menos explorados (sin arriesgar la integridad de los fotógrafos. Pienso aquí en "360°, la periferia", un trabajo de Miguel Torres, realizado en la Especialización en fotografía de la Universidad Nacional).
Señalo al final, que las fotografías escogidas para los premios se destacaron por su intencionalidad: a su manera dan cuenta de las tensiones que nos atraviesan.
GUSTAVO ZALAMEA
Director del Instituto Taller de Creación de la
Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia
Jurado FOTOMARATÓN 2008 |
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